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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Presentación de Esquizia en SLP

Comentarios realizados en la presentación de Esquizia. Revista de psicoanálisis, filosofía y ciencias sociales.
19 de noviembre de 2016
San Luis Potosí, SLP 
De izquierda a derecha: Catalina Zepeda, Antonio Chávez, Samuel Hernández y Nicolás Minelli

Comentarios de un lector
Nicolás Minelli

Esta revista conversa con un lenguaje localizado en un público que es específico, pero que se encuentra alrededor del mundo. Colaboran o colaborarán en esta publicación, autores radicados en México, pero también en Europa, Sudamérica y muy probablemente en otras regiones del planeta. Las razones de esta descentralización, tanto de confección como de lectura, expresa la necesidad, de una actitud interdisciplinar. No hay problemáticas en esta revista, que puedan ser abordadas con éxito desde una sola discplina, ni desde una sola cosmovisión. Tanto la confección, como la lectura, de esta publicación requieren de la movilización del pensamiento hacia signos, idiomas y discursos que en general nos resultan ajenos. Los lenguaje y Los públicos que acuden a la revista, provienen de un discurso fundado y reconstruido, re-atravesado, por la constelación intelectual en la que intevienen principalmente, pensadores del SXX, como Freud, Lacan, Heidegger, Foucault y Deleuze. Esta constelación intelectual, ha permitido, en gran medida, la redefinición de muchos aspectos de la cultura. Entre ellos, uno de los más importantes, parece ser el aspecto disciplinante de las sociedades y sus discursos. La mayoría de los autores señalados en la publicación, han sido considerados como subversivos, es decir, como posibilitadores de lecturas subyacentes y compromotedoras. De ahí, esta procupación constante, dentro del texto, de que el texto no apele jamás a su virtud como motor de cristalización. De ahí, que la obra de Deleuze, por buscar un ejemplo, se encuentre al frente de innumerables acusasiones de oscurantismo, de secretistmo fanático. También, es quizá por esta crítica a la critica interna del discurso, que Lacan decidió dejar una obra escrita evidentemente escaza, si se la compara con sus seminarios y clases (de esto nos hablará, tal vez, Zamuel, en unos minutos) Cabría entonces la pregunta, a qué esta proliferación de textos críticos, en el centro de una problemátización de la crítica. Cabría la pregunta, ¿Hasta qué punto esta revista incluye a lectores específicos y hasta qué punto excluye lectores en general?
En ese sentido, la revista tiene la doble misión de avanzar en la reflexión acerca de temas específicos, y también, la misión de sorprender, es decir, de hacer que el lector no específico encuentre el tinterrogante que suscite su interés. Vale decir, la doble misión de ser parte de un discurso crítico y de criticar su existencia. En medida que alcance este alto objetivo de la sub-versión, habrá alcanzado, seguramente, su configuración en el horizonte de las críticas del presente, y cumplirá con la misión autoproclamada de la revista: contribuir a la transformación de la realidad.
Esta no es una revista de revisión, no es una revista que provea información a secas. Sino, que nos hace partícipes de un proceso intelectual, en el que todos los autores reunidos en la publicación, quieren ofrecernos algo. Algo que en algun momento les fue propio y quieren hacer público. En la mayoría de los casos, nos declaran abiertamente cuáles son sus hipótesis, nos confían los secretos de sus métodos, y nos obsequian una tesis, ciertamente novedosa y peculiar. Esto prodía ubicar a la publicación más cerca del formato “libro de ensayos” que de revista, pero yo creo que la ubica en un lugar mejor. Un lugar liminar y en tensión entre lo académico y lo espontáneo. Esto se podrá testificar tanto en el capital intelectual de la revista como en su capital físico. Yo no imagino a la revista, ni a su contenido, abandonada en un armario junto con otras revistas. La imagino cerca de la biblioteca, la imagino siendo reconsultada, imagino sus varios números.
Muy pronto, además de contar con esta versión impresa, que seduce por su diseño sobrio y contundente, podremos acceder a la versión digital. Me parece una buena decisión editorial la de contar con ambos soportes, ya que agrega posibilidades sin restringir medios.
En cuanto a los números subsiguientes de Esquizia, notaremos que la estrategia que se ha adoptado para su continuidad, es la de seleccionar, para cada edición, una serie de temas específicos. En esta primera entrega, La mirada del otro, parece ser el concepto que delimita los temas desarrollados. Y es que la mirada, es la dimensión en la que aparecen las grandes pasiones y desventuras de lo humano. Hay en la mirada algo insustancial que no puede ser aprehendido, ya que la mirada revela la existencia, pero no puede ser revelada. Hay algo en todos nosotros que está más allá de nuestras posibilidades y deseos. Y a cambio, tenemos algo de los otros que les pertenece sin que lo sepan o lo deseen. Esta dialéctica abre dimensiones horrendas, como la tortura, la prisión y la violencia en general. Pero también, abre la dimensión que quizá pueda salvarnos. La dimensión del afecto, o del reconocimiento del otro como un íntimo aliado de mi existencia. Estos temas, audazmente articulados en los nueve trabajos que se presentan hoy, proponen a Esquizia como mirada reveladora de los aspectos fundamentales de nuestra cultura, a la vez que se ofrece como objeto dispuesto a ser revelado por sus lectores. ¿Cómo será esa mirada que revele los secretos de esta publicación? La respuesta se dará, tal vez, en el tiempo, que apela estrictamente a nuestra libertad.
Por todo esto y muchas cosas más, saludamos enérgica y felizmente, la aparición del número cero de Esquizia, y esperamos que se encuentre con sus lectores lo antes posible.

Lo que hoy nos convoca
Samuel Hernández

Antes de comenzar, agradezco hayan tomado parte de su tiempo para venir a escucharnos, por ser partícipes de este acontecimiento que no nos ha sido fácil comenzar. Ustedes vienen a escuchar lo que otros tienen por decir, en este caso, nosotros. Eso es parte fundamental del psicoanálisis, crear un espacio vacío para dar sentido a las palabras que no lo tenían, y más aún, que precisan hacerse escuchar por el propio sujeto. El psicoanálisis se apunta en los límites de la significación.
Nos convoca la presentación de una revista en temas de psicoanálisis, filosofía y ciencias sociales, y aún así no bastaría para hacernos escuchar. Más que presentar una revista, o un compendio de textos de distintas disciplinas, hay algo de otro orden, el cual podría ser el vínculo que hoy nos une: la escritura. Somos hablados, y es bajo esa condición que somos la escritura del lenguaje.
Los textos, las palabras que componen el objeto no son más que una necedad de hacernos enunciar desde el aparato de la escritura. Hay un decir que busca colarse entre las palabras que nos cuesta sostener, porque en la palabra también se juega el deseo. Los autores nos hemos borrado desde el punto final de cada texto. La escritura nos ha posibilitado dejar de ser aquellos que creíamos ser, ya no somos. Seguiremos escribiendo muy probablemente, siendo el deseo o el síntoma lo que nos empuje a reescribirnos. Es por ello, que hoy por mi parte no tengo comentarios acordes a este conjunto de palabras que me han unido a los autores y a otros compañeros, situación que celebro. No tengo mucho por decir, o por lo menos no de la revista. La revista está e intentará sostenerse durante más tiempo desde la letra. Sin embargo, hoy me gustaría escribir algo diferente, algo con ustedes, porque si algo nos ha mostrado el psicoanálisis es que las cosas no marchan adecuadamente o como deseamos que fueran, que si hay algo que nos une como sujetos deseantes es el lenguaje. Recordemos que el inconsciente es un vínculo constante con el Otro y no podrá ser obturado por los discursos de poder. Por más que lo intenten, nunca será posible, he ahí donde radica la posibilidad de crear un acontecimiento. Reinventar la memoria, los hechos, las palabras.
Lo que hoy deseo escribir se instala en el orden de lo cotidiano, de lo que se naturaliza y nos vela en demasía las posibilidades de configurar otra realidad discursiva. Me es inevitable no pensar en la catástrofe social que permea desde hace tiempo. Me es imposible no pensar en mi posición y postura ante los hechos. Se ha criticado a aquellos que nos suponemos o asumimos como analistas por no ser partícipes de los movimientos sociales, por no estar inscritos en el campo de lo llamado político. Ciertamente y con justa razón que se realice ese cuestionamiento, esa crítica. Pero difiero de esos comentarios, dado que el psicoanálisis en su función opera para que aquel a quien estamos escuchando afronte la vida con sus enigmas, más aún, que el sujeto sea capaz de desear algo diferente, de abrir la posibilidad de pensar de otras formas su realidad, de elaborar la diferencia. Aún así, pienso que no basta enunciarnos desde la comodidad del diván. La escritura es una forma de acercarnos por medio de las palabras al otro. Hay más formas, seguro que las hay. Hoy intentaré hacer uso y sostener la palabra para decir que las consecuencias clínicas de la violencia actual trastocan, nos cuestionan el actuar y el ejercicio de aquellos que intentamos sostener y apostar por el discurso del psicoanálisis.
Estamos atravesados por dos cosas: la sexuación y la filiación. En un lado tenemos el atravesamiento lingüístico de la sexuación, -aclaro, no de la sexualidad- es decir todos los procesos que nos llevan a enunciarnos como hombre o mujer, y esto no indica que se enuncien por lo que tienen, no son los cuerpos, sino las distintas maneras de relacionarnos y vincularnos entre y con los otros. No hay el hombre, no hay la mujer. Lacan nos recordará que un hombre, una mujer, un niño, no son más que significantes. La sexuación visibiliza la diferencia y el exilio de los sexos. Es en ese significante llamado hombre o mujer que se abre el vacío de la falta que nos constituye y nos arroja crudamente al juego del deseo. Pero también es el lugar donde se inmiscuye la falla que nos hace tropezar una y otra vez. Es por eso que no hay relación sexual. En el otro lugar tenemos a la filiación, es decir, el tránsito de una generación a otra. El no saberme, no sabernos que ser. Saber ser padre, ser madre, ser hijo. Porque para ser, implica una renuncia, implica la muerte, una muerte chiquita. Diremos que en nuestra condición de sujetos de lenguaje y hablantes estamos todos atravesados por igual: por el sexo y la muerte.
Sigue en aumento el número de mujeres desaparecidas en lo que va del gobierno de nuestra localidad. No hay cifra que nos acerque a la tragedia que permea constantemente los días. Sumemos cuerpos: comunidad LGBTTTI lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales, transgénero e intersexuales, hombres, niños y a todos aquellos que no han sido enunciados. Agreguemos las muertes, pongamos en palabras lo que nos pesa enunciar, porque la realidad es que no sabemos que es un hombre o una mujer. Creemos saber que un hombre busca a una mujer a nombre de título, por macho, y que una mujer, dado que solo hay una por una es no-toda, a consecuencia que sea inaprensible a todo discurso, por ende, tampoco podemos decir algo al respecto. Es precisamente eso lo que hoy nos falta. Nos falta el significante mujer. ¿Dónde están todas y todos aquellos que aún no aparecen? ¿será acaso que la posible estructura de la violencia radica en el sexo y la muerte? De ser así, ¿hay una fórmula para restablecer el orden? ¿acaso nos corresponde solo escuchar el padecer de los pacientes?
Es imposible que el analista no esté atravesado por los hechos sociales, ya que es en ese lugar que se construye la realidad. El analista debería caer del diván para evocar la ruptura del silencio e incentivar las palabras. No hay realidad prediscursiva, y esto tiene que ver con lo que hoy nos convoca. Tomemos como ejemplo la aniquilación de las personas, los feminicidios locales y los que están por fuera de nuestro territorio son la clara evidencia de algo que está escrito en el orden discursivo de lo impune y del malestar, el malestar del hombre. Discurso que aún no se lee, que aún no se escucha porque parece que es ilegible, porque las trabas de los aparatos y dispositivos regulatorios lo impiden. Es una emergencia leerlo, descifrarlo y orillarlo a un nuevo orden, a un nuevo sentido.
La novedad que persiste en el psicoanálisis es el enfrentamiento con lo imposible a partir de que el sujeto sea capaz de elaborar otra lectura de su realidad. Ahí donde el Otro o el capitalismo se cuela en su forma tiránica y busca imperar, el psicoanálisis es una apuesta frente a lo imposible, con lo inefable, con lo que se resguarda en el silencio. Aquí se sostiene la novedad y radicalidad, el escribir otra historia, reescribirse cuantas veces sea necesario con el fin, o intención de no ser uno más. Ser otro a partir del atravesamiento de las palabras, del lenguaje. ¿Acaso no era eso lo buscaba Freud? La escritura es eso, el sostener las propias palabras y llevarlas hasta sus últimas consecuencias. Los hechos de violencia están dando de que hablar y el dispositivo del terror se derrama por todas partes que parece imparable. Estamos en tiempos de hacer visible la palabra de aquellos que han sido callados, excluidos, desaparecidos o asesinados, ya no solo como intermediarios, sino como el otro por el cual podemos reconstruir el lazo social que tan fracturado se encuentra. Esto es lo que hoy me gustaría comenzar a escribir, y en el mejor de los casos inscribirme.
Para concluir, más no dibujando un punto final, espero que esta breve lectura haya resonado en lo que hoy nos une, la presentación de algo que intenta sostenerse desde la letra, no solo de uno, sino de todos los que han colaborado desde su particularidad y los que están siendo el soporte de este espacio para la escritura. Ustedes, hoy son parte de ello. Solo me queda agradecer una vez más su tiempo y escucha.





lunes, 17 de octubre de 2016

¿ [AO] ?

El grupo de estudio Analítica Ojocaliente [AO] surge en la Unidad Académica de Psicología Campus Ojocaliente, en la Ciudad de Zacatecas.
   [AO] se concentra en revisar contenidos que tienen que ver con aspectos sociales y filosóficos que llevan a la investigación de la psique, abordándolo siempre bajo la constante interrogante para así encontrar en su falsedad la sorpresa de un renovado argumento, surge a partir de la idea de formar un grupo donde se analicen diversos contenidos que no alcanzan a ser escuchados por la comodidad de la enseñanza universitaria y que tienen relevancia en la historia de la psique. No consta en producir verdades absolutas ya que se obstaculizaría la praxis de la crítica, sino que pretende una lectura en relación al surgimiento de conceptos inimaginables.
   En el marco de la VIII Semana de psicología, el 9 de noviembre se presentará el 2do número de "Palabras cruzadas", proyecto editorial a cargo de los alumnos de la Unidad Académica y donde colaboro con un breve texto titulado "Aporías del sexo [1ra parte]", y también dentro de las actividades propiciadas por el grupo de estudios estará como invitado León García Lam (UNAM) presentando la conferencia: "Lo anormal, estudio fronterizo de las ciencias humanas" y Eliza Díaz Saucedo (UAZ) presentando la conferencia "El psicólogo en los juicios orales".


Analítica se reúne semanalmente los jueves en punto de las 4:00 p.m. en las instalaciones del CISP Ojocaliente y pueden estar al tanto de sus actividades en su nuevo blog: Analítica Ojocaliente

sábado, 15 de octubre de 2016

El nacimiento de dos monstruos: Nietzsche y Foucault.

Con motivo del natalicio de dos grandes pensadores, compartimos parte de su obra.

Prefiero que el prójimo no esté cerca:
¡más bien lejos y a distancia!
¿Cómo si no se convertiría en mi estrella?
F. Nietzsche 


15 de octubre de 1844-Weimar, 25 de agosto de 1900
Descarga su obra dando click aqui



A menudo se dice que no hemos sido capaces de imaginar placeres nuevos. Al menos inventamos un placer diferente: placer en la verdad del placer, placer en saberla, en exponerla, en descubrirla, en fascinarse al verla, al decirla, al cautivar y capturar a los otros con ella, al confiarla secretamente, al desenmascararla con astucia; placer específico en el discurso verdadero sobre el placer.
M. Foucault


15 de octubre de 1926-París, 25 de junio de 1984
Descarga su obra dando click aqui


lunes, 10 de octubre de 2016

A propósito de Esquizia

A finales de 2014 se nos ocurrió generar un proyecto editorial que involucrara a los campos del psicoanálisis, la filosofía y las ciencias sociales en la Ciudad de San Luis Potosí (México), esto con la intención de crear lazos y líneas académicas que abran un espacio para la escritura.
   En el transcurso del tiempo, entre cercanos, nuevas amistades y otras que se han ido soldando cada vez más, fue posible materializar las palabras en el Número 0 de Esquizia, misma que cuenta con las letras de Álvaro Barrios (Bolivia), Martin Krymkiewicz (Argentina), Carlos Gómez (París-México), Amorhak Ornerlas, Antonio Chávez, Roberto Sanz, Alejandra Gudiño, Cuitláhuac Moreno y Samuel Hernández (México), y al equipo de trabajo, Alexandro Roque (Formación editorial) y a Arturo Villasana (Corrección de estilo).

Agradecemos a todos los que impulsaron el inicio de algo que intentará sostenerse desde la letra.

Compartimos el índice del Número 0.

"La clínica del humor negro
Cuitláhuac Moreno Romero 
"Cuando Antígona conoció a Don Juan: lo trágico y lo musical en el pensamiento de Kierkegaard"
Alejandra Gudiño Aguilar
"Ontología de la mirada" 
Álvaro Barrios Requena
 "Una aproximación biopolítica a la Ciudad Genérica"
Roberto Sanz Bustillo
"El campo expandido de la coreopolítica. Hacia una recuperación del cuerpo"
Omar Francisco Armella Romero
"¿Qué es una operación antifilosófica? Cuatro ejemplos en la enseñanza de Lacan"
Amorhak Ornelas Vázquez & Carlos Gómez Camarena
 La sutura del nombre propio
Antonio Chávez Toro
"J’ouis sens, la razón sexual en psicoanálisis"
Martín Krymkiewicz
"¿Escapar al psicoanálisis?"
Samuel Hernández Huerta

* La revista tiene un costo de $170.00

sábado, 6 de agosto de 2016

Cárceles imaginarias: De la disciplina al control



En 2015 el Núcleo lacaniano realizó el curso "Vigilar y castigar: perspectivas al siglo XXI", esto con motivo de los 30 años de la publicación del célebre texto foucaulteano (Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión) donde Michel Foucault comprendía al siglo XVIII y XIX como una sociedad disciplinar, en la que su principal característica reside en el uso del castigo, mismo que tendría que ser visible, encarnándose en los cuerpos dóciles, mostrando los alcances del poder en curso. 
Trazos 2015
La disciplina como el mecanismo clave por el cual se reivindicó la dominación de los individuos, podemos tomar como ejemplo a la protopsiquiatría, al aparato jurídico, policial e incluso el clero, dando como resultado un conjunto que inventaría la norma del buen vivir y del bien pensar. En este periodo, ya segestaba lo que años más tarde el pensador francés redefiniría en su estudio sobre la biopolítica, Recordemos que el concepto de biopolítica no es íntegro del glosario foucaulteano, sino, de Rudolf Kjellén, filósofo sueco. Dicho concepto  nos convoca a cuestionarnos sobre que capas es que se administra la vida, con cuales dispositivos se construye  la subjetividad, la identidad, los afectos o el deseo, mismos que anulan al sujeto y lo convierten títere.

"Pero si bien la policía como institución ha sido realmente organizada bajo la forma de un aparato del Estado, y si ha sido realmente incorporada de manera directa al centro de la soberanía política, el tipo de poder que ejerce, los mecanismos que pone en juego y los elementos a que los aplica son específicos.
Foucault y la policia en 1971
Es un aparato que debe ser coextensivo al cuerpo social entero y no sólo por los límites extremos que alcanza, sino por la minucia de los detalles de que se ocupa. El poder policíaco debe actuar "sobre todo": no es en absoluto, sin embargo, la totalidad del Estado ni del reino, como cuerpo visible e invisible del monarca; es el polvo de los acontecimientos, de las acciones, de las conductas, de las opiniones, "todo lo que pasa"; el objeto de la policía son esas "cosas de cada instante", esas "cosas de nada" de que hablaba Catalina II en su Gran Instrucción. Con la policía, se está en lo indefinido de un control que trata idealmente de llegar a lo más elemental, al fenómeno más pasajero del cuerpo social: "El ministerio de los magistrados y oficiales de policía es de los más importantes; los objetos que abarca son en cierto modo indefinidos; no puede percibírselos sino por un examen suficientemente detallado"; es lo infinitamente pequeño del poder político"
  
[Vigilar y castigar., pp. 246-247] 

Estos apuntes los armaba en 1975 y años más tarde, en mayo de 1990, Gilles Deleuze recuperaba el aporte de las sociedades disciplinares e indicaba el paso a sociedades de control, las cuales están insertas en el siglo XX-XXI. Este paso expone otra modalidad de funcionar, ya que debido
a las fallas o crisis que atraviesan las instituciones (aquellas que resguardaban los cuerpos dóciles, por ejemplo: cárcel, fábrica, escuela, hospital o manicomio), se ha creado el supuesto que a partir de reformas o certificaciones, lograrán un mejor lugar para la estancia de los individuos; la problemática implica que lejos de «reformar» para un bien común, estos ejercicios del poder solo expanden y alargan los periodos de utilidad. El control permite regular la producción demandada. 

"Foucault analizó muy bien el proyecto ideal de los lugares de encierro, particularmente visible en la fábrica: concentrar, repartir en el espacio, ordenar en el tiempo, componer en el espacio-tiempo una fuerza productiva cuyo efecto debe ser superior a la suma de las fuerzas elementales. Pero lo que
Gilles Deleuze
Foucault también sabía era la brevedad del modelo: sucedía a las soci
edades de soberanía, cuyo objetivo y funciones eran muy otros (recaudar más que organizar la producción, decidir la muerte más que administrar la vida); la transición se hizo progresivamente, y Napoleón parecía operar la gran conversión de una sociedad a otra. Pero las disciplinas a su vez sufrirían una crisis, en beneficio de nuevas fuerzas que se irían instalando lentamente, y que se precipitarían tras la segunda guerra mundial: las sociedades disciplinarias eran lo que ya no éramos, lo que dejábamos de ser. 
Estamos en una crisis generalizada de todos los lugares de encierro: prisión, hospital, fábrica, escuela, familia. La familia es un “interior” en crisis como todos los interiores, escolares, profesionales, etc. Los ministros competentes no han dejado de anunciar reformas supuestamente necesarias. Reformar la escuela, reformar la industria, el hospital, el ejército, la prisión: pero todos saben que estas instituciones están terminadas, a más o menos corto plazo. Sólo se trata de administrar su agonía y de ocupar a la gente hasta la instalación de las nuevas fuerzas que están golpeando la puerta. Son las sociedades de control las que están reemplazando a las sociedades disciplinarias"
[Conversaciones, pp. 277-278]

El pasado 3 de agosto decidimos continuar con nuestro ciclo de charlas nocturnas, y en esta ocasión presentamos el tema: "Cárceles imaginarias: De la disciplina al control" y se realizó en el Black Coffee Gallery la cual tenía como objetivo inicialmente generar un encuentro dónde se abriera el espacio necesario al diálogo y cuestionamiento de los tiempos que nos acontecen; para ello se sostuvo en dos autores: Michel Foucault (a propósito de 90 aniversario) y Gilles Deleuze. 
La respuesta por parte de los asistentes fue grata, por cuestiones de
logística (cerraron el lugar antes de lo planeado) decidimos continuar dialogando en las instalaciones del Núcleo, dónde compartimos ideas, experiencias y comentamos acerca de las problemáticas que observamos a nivel local en campos académicos o laborales.
Para cerrar reiteramos la invitación para el próximo 28 de agosto al curso “El otro sentido del amor: Jouissance” impartido por Antonio Chávez, Alfonso Sarabia y Samuel Hdz., y para el 3 de septiembre a la charla nocturna “Feminismo y psicoanálisis” en compañía de Nydia Morales.

Compartimos un par de fotografías del evento, no sin antes reiterar nuestro agradecimiento a todos los asistentes que posibilitaron en diálogo, la reflexión y un interés por generar un discurso que trace la diferencia.








miércoles, 27 de julio de 2016

Sesión informativa





El pasado viernes 22 de agosto de 2016, decidimos hacer una reunión con el fin de dar a conocer parte de las actividades que estaremos desarrollando en el periodo de agosto a diciembre. 
Antonio Chávez & Samuel Hernández
Uno de los cursos que consideramos más sólidos es el de "El otro sentido del amor: Jouissance", que derivó de un trabajo que hemos estado realizando de tiempo atrás en relación con una lectura crítica del seminario 20 de Lacan, el cual será impartido por Antonio Chávez, Alfonso Sarabia y un servidor; las fechas en que se desarrollará son: 28 de agosto, 11 y 25 de septiembre, 23 de octubre, 20 de noviembre y 11 de diciembre. 
También se estarán dando dos charlas nocturnas: "Cárceles imaginarias: De la disciplina al control" el próximo miércoles 3 de agosto en Black Coffee Gallery (Plaza Citadella) y "El feminismo después de Lacan", esta última aún falta confirmar lugar y fecha, pero se contará con la colaboración de Nydia Morales. 
Estamos en construcción con el seminario "Transiciones del psicoanálisis con la filosofía" en el que habrá docentes invitados y que está contemplado desarrollarse a inicios de septiembre, más adelante presentaremos el programa y los docentes que estarán participando.
Les informamos también que tenemos próximamente dos publicaciones: el segundo número de la revista "Palabras cruzadas" (Ojocaliente, Zacatecas) y el lanzamiento de "Esquizia. Revista de psicoanálisis, filosofía y ciencias sociales" (San Luis Potosí, S. L. P.) ambas estarán en formato impreso y digital a disposición de los interesados a finales de agosto.
Para finalizar, el 28 de octubre se estará realizando el Coloquio de Investigación en Psicoanálisis de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México con el tema: "¿Qué es un hombre? Problemas de la sexuación en el siglo XXI", mismo que tendrá un acceso gratuito.
Compartimos un pequeño clip con los comentarios de la sesión informativa.



Video realizado por Alexandro Roque Mendoza.